Actividades Residencias

¿Qué actividades se pueden hacer en una residencia?

Muchas personas mayores sienten aburrimiento, queriendo ocupar su tiempo con diferentes actividades que sean capaces de llenarles. Estas actividades pueden ayudarles a mantenerse en forma psíquica, física y socialmente. También incrementan la motivación y la autoestima, mejorando el ambiente común y las relaciones entre los residentes.

Generalmente, las residencias suelen contar con un gran número de actividades, principalmente dentro de su programa de terapia ocupacional.

 

¿Qué tipos de actividades son adecuadas?

Hay cuatro tipos básicos de actividades que no solo son adecuadas, sino en muchos puntos necesarias en las residencias. Podemos clasificarlas así:

  • Mantenimiento cognitivo: son aquellas actividades que se centran en las capacidades cognitivas, y la necesidad de mantenerla en el mejor estado posible. Están centradas en la memoria, la atención, la concentración, el cálculo y el lenguaje. También estimulan la interacción social, planificación, resolución de problemas y la capacidad de expresión.
  • Terapia ocupacional: actividades que ofrecen la posibilidad de demostrar qué sabemos hacer, a qué nos hemos dedicado a lo largo de nuestra vida, o cuáles son nuestros sueños y aspiraciones. Fomentan la ocupación positiva del tiempo libre, y suelen ser actividades significativas para los residentes. Estimulan la autonomía, empatía, motivación, coordinación óculo-motriz, expresión y creatividad.
  • Ejercicio físico: actividades que buscan preservar el movimiento para lograr un envejecimiento saludable.
  • Actividades lúdicas: cuentan con varios componentes buenos para la salud, como la risa o la compañía.

 

Actividades y talleres lúdicos

En un gran número de residencias, se trabaja con diferentes tipos de talleres para promover la actividad física, la creatividad, y mejorar la calidad de vida y la autoestima de los residentes. Así, pueden eliminar esa sensación de soledad, dado que en muchos de los talleres se puede trabajar en equipo. Aquí os dejamos algunos interesantes:

  • Taller de estimulación cognitiva: el objetivo de este taller es mantener o mejorar las capacidades cognitivas y favorecer la interacción social.
  • Taller de manualidades: pintura, collage, carteles, materiales reciclados, decoración… sirven para potenciar las habilidades personales, psicomotrices y cognitivas.
  • Clases de yoga: puede conseguir un estado de relajación y salud equilibrada de manera sencilla y constante.
  • Taller de actividades básicas: ayuda para actividades relativas al cuidado personal, movilidad por las instalaciones, y capacidades de comprensión y ejecución de tareas sencillas. Esto permite alargar el tiempo antes de que necesiten asistencia constante.
  • Taller de cine: actividad grupal que estimula las funciones cognitivas y perceptivas.
  • Taller de memoria: con diferentes juegos de memoria, se trata de actividades dirigidas a prevenir el envejecimiento cerebral.
  • Excursiones: las residencias pueden organizar diferentes recorridos tanto por la ciudad como por otras ciudades.
  • Taller de juegos de mesa: dado que hay una gran variedad de juegos de mesa grupales e individuales, además de divertir a los mayores, también pueden servir para socializar y fomentar el trabajo en grupo.
  • Musicoterapia: su objetivo es hacer música con los residentes, facilitando la apertura e incluso el conocimiento personal. Es importante recalcar que la música ayuda a relajarse, divertirse y expresarse.
  • Taller de cuentos: con ellos, se pueden evocar recuerdos, experimentar sensaciones positivas y la persona mayor adquirirá confianza en sus habilidades comunicativas y perderá el miedo a expresarse delante de los demás.
  • Taller de psicomotricidad para mayores: mantiene la buena forma física y consigue que los mayores controlen eficazmente su autonomía.

 

Actividades de terapia ocupacional

Hay un gran abanico de actividades relativas a la terapia ocupacional, precisamente debido a que suelen ser actividades muy significativas para los residentes. Algunas son:

  • Sala Snoezelen: estimulación sensorial para mejorar la calidad de vida. Es especialmente adecuado para las personas con demencias avanzadas o para la mejora conductual.
  • Arte: creación de murales emocionales y diferentes tipos de pintura.
  • Bisutería: diseño y creación de pulseras, broches y pendientes. Luego se puede organizar, además, una venta solidaria.
  • Cerámica: se enseña historia del arte de la cerámica y sus técnicas de elaboración.
  • Cocina: se pueden preparar recetas caseras o dulces típicos o de temporada.
  • Fotografía: aprenderán historia de la fotografía y sus conceptos básicos. Se puede combinar con las excursiones y/o paseos.
  • Modelación y maquetación: tanto a nivel general como en celebraciones eventuales, como el belén de la Navidad.
  • Libro de Vida: es la actividad más significativa que se puede realizar, ya que es una manera estupenda de conocer mejor a los residentes y demostrarles que nos interesan. Se basan en sus recuerdos, y en ocasiones, aportaciones de familiares para reconstruir los momentos más importantes para ellos.
  • Origami: escultura y decoraciones con papel. Puede conllevar un coste extra.
  • Terapia con animales: a veces, se puede recurrir a perros y otros animales especializados para ciertas terapias.
  • Nuevas tecnologías: realización de videollamadas, aprendizaje del uso de WhatsApp, Skype, Facebook… Uso general del móvil.
  • Jardinería y horticultura: muchas residencias cuentan con su propio jardín y/o huerto, pudiendo permitir a los residentes a cultivar sus propias flores y vegetales. La jardinería no solo es relajante, sino que también ayuda a mejorar la autoestima y la capacidad de relajación.

La llegada de las mascotas

Ya desde antes de la pandemia, se consideraba la mudanza a la residencia una experiencia dura (puedes leer más acerca de la entrada a la residencia aquí, en nuestro blog), a lo que se debía sumar la renuncia de la persona a sus mascotas.

En realidad, los estudios confirman que los animales de compañía le reportan una gran cantidad de beneficios a los mayores. Las mascotas contribuyen a eliminar la sensación de soledad, mejorando su salud tanto mental como física.

Debido a esto, en un gran número de residencias se permiten las mascotas, aunque siempre bajo ciertas condiciones. Además, por norma general no debe abonarse ningún suplemento adicional.

El que el mayor comparta el tiempo con su animal de compañía conocido hace que se sienta acompañado, y, además, suele hacer que socialice con otros residentes. Supone una estimulación mental muy importante, y le ofrece esa reminiscencia que tanto necesitan las personas mayores. Pasear y convivir con sus mascotas es beneficioso para evitar enfermedades cardiovasculares y hace que el residente haga ejercicio de una forma divertida. Por último, también disminuye la ansiedad y el estrés.

Requisitos para perros

En el caso de los perros, que es la mascota más común, deben cumplir los siguientes requisitos para entrar en las residencias:

  • Contar con el chip identificativo.
  • Estar al día de las vacunas.
  • El residente debe contar con una habitación individual, preferiblemente con terraza.
  • Tendrán prohibida la entrada a la cocina y el comedor.
  • El dueño debe hacerse responsable del perro en la medida de lo posible.

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